Café playero, café con coco

En la cocina, el coco acompaña a un sinfín de preparaciones. Menos frecuente es destacar el buen dueto que hace con el café. No es inusual que tras probar alguna combinación de café y coco la imaginación nos transporte hacia un destino de sol y playa. Aquí presentamos tres opciones para comprobar lo dicho.

Café playero, café con coco

El coco, fruta de piel dura, nos trae a la mente una imagen de arena, sol y mar, aderezada con plameras que extienden sus penachos.

Se trata de un producto que en muchas latitudes del planeta es tildado de exótico.

En América Latina es elemento habitual de muchos antojos debido a su agradable aroma y su sabor refrescante.

Si hablamos desde la óptica de la nutrición, es un comestible saludable que aporta vitamines y minerales como potasio, sodio, calcio, fósforo.

Su consumo es asociado con un desarrollo óptimo de los huesos y un sistema cardíaco bien afinado.

Una de sus gracias consiste en aportar grasas buenas para el corazón.

También hay evidencia científica que destaca su capacidad para fortalecer el sistema inmunológico. Brindar protección contra enfermedades como cáncer, diabetes y osteoporosis.

Cuando ingresa al laboratorio del organismo estimula la absorción de insulina y ayuda a eliminar virus y bacterias.

Aquellos que buscan alimentos para nutrir la dieta, en cantidades adecuadas, y combinada con una dieta saludable, el coco ayuda a perder peso.

¿Cómo lo hace? Provocando una sensación de estar saciado antes de que la comida se convierta en atracón.

Favorece un correcto metabolismo de las grasas, es decir, el uso de las reservas de lípidos para recargar las baterías celulares.

Otro beneficio de su consumo es el aporte de energía para los músculos y el cerebro.

En la cocina, el coco acompaña a un sinfín de preparaciones.

Menos frecuente es destacar el buen dueto que hace con el café.

Para esos días en que se dificulta elegir entre un café frío o uno caliente, podemos recurrir a una mezcla de sabores y temperaturas.

¿Qué necesitamos?

Un espresso

Helado de coco

Canela molida

Coco rallado y un poco tostado

Su preparación es tan sencilla como echar en nuestro espresso, una cantidad razonable del helado y luego agregar una pizca de canela y un poco de coco rallado.

Si es la primera vez que probamos esta mezcla, es aconsejable servir apenas una cucharada generosa de la nieve en el café para ir midiendo la cantidad que conviene a nuestro paladar.

Otra fórmula, para una bebida caliente, que no toma mucho tiempo involucra los siguientes ingredientes:

1/2 taza de coco rallado

1 taza de crema de coco

3/4 de taza de café soluble.

En una olla vierte un litro de agua, Pon el recipiente al fuego y agrega la crema de coco.

Remueve para que sean una sola sustancia.

Cuando empiece a hervir, retira el cazo del fuego.

Añade ese coco cremado a la taza de café. Mezcla bien y corona el preparado con un poco de coco rallado.

Por último, un trago más para combatir el calor.

Sus ingredientes son:

2 tazas de café cargado

1/2 litro de leche de coco

1 cucharada de esencia de vainilla

4 tazas de hielos

1 taza de leche condensada.

Lo primero es preparar el café que vamos a utilizar y ponerlo a enfriar algunas horas.

En una licuadora echamos la mitad del hielo. Agregamos la leche de coco y la vainilla.

Hay que molturar el hielo pulsando y soltando una velocidad elevada del aparato para formar trocitos de hielo.

Una vez hecho esto, añadimos el resto de los cubos helados.

El frappeado de coco se vierte hasta alcanzar tres cuartas partes de los vasos a servir (esta receta alcanza para un par de recipientes de buen tamaño o cuatro bien dosificados).

Agregamos un poco de leche condensada y, enseguida, el café cargado.

No es inusual que al probar alguna de estos duetos del café y el coco la imaginación nos transporte hacia un destino de sol y playa.

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