Cafeterías con mando femenino

Si bien en los últimos años ha crecido la presencia de empresarias del café, la brecha entre las cantidades de varones y féminas al frente de este tipo de negocio todavía es muy amplia. El mercado cafetero, con su tendencia al alza (el número de consumidores no hace sino aumentar) y su rentabilidad (el costo de producir una taza suele ser muy bajo comparado con el precio de venta), puede contribuir a incrementar la igualdad de género en una sociedad.

Cafeterías con mando femenino

Una cafetería ofrece a la mujer emprendedora la oportunidad de construir prosperidad y autonomía financiera.

La opción de hacerse con un sitio destacado en el mercado cafetero, ya sea emprendiendo -la creación de una marca- o invirtiendo -hacerse con un nombre ya conocido- no es exclusiva de los varones.

Si bien en los últimos años ha crecido la presencia de empresarias en el ramo, la brecha entre las cantidades de varones y féminas al frente de este tipo de negocio todavía es muy amplia.

Recopilar experiencias de mujeres al mando de cafeterías ha permitido dilucidar que en este ámbito se destaca la habilidad femenina para comunicar y alcanzar acuerdos.

Se trata de una cualidad de consideración toda vez que el éxito de un café se funda, en gran medida, sobre las buenas relaciones que el emprendedor o franquiciado establece con los involucrados en la buena marcha de su proyecto productivo: clientes, empleados, cafeticultores (o intermediarios) o franquiciador, proveedores de insumos varios.

El mercado cafetero, con su tendencia al alza (el número de consumidores no hace sino aumentar) y su rentabilidad (el costo de producir una taza suele ser muy bajo comparado con el precio de venta), puede contribuir a incrementar la igualdad de género en una sociedad siempre que las emprendedoras tengan fácil acceso a programas y estímulos que faciliten la apertura de negocios.

Además de sus habilidades comunicativas, la mujer que toma el mando de una cafetería debe pulir, de ser posible perfeccionar, conceptos que conducen a buen puerto:

Organización: para coordinar tanto las actividades cotidianas como al personal y fundar una dinámica productiva y rentable.

Don de mando: pensando en establecer prioridades, es decir, en definir qué tareas son más importantes en un momento dado, lo que se puede aplazar y lo que no.

Planificar: del plan de acción dependerá la capacidad de su empresa para afrontar dificultades financieras o bien administrar sus ganancias de modo que pueda reinvertir parte de ellas con el fin de aumentar su volumen de operaciones.

Innovación: estancarse en las mismas fórmulas y métodos equivale a ser rebasado por la competencia.

Disciplina: no dejar de perseguir los objetivos que se desea ver materializados.

Ambición: requisito indispensable para emprender en cualquier negocio y acaso el combustible más importante hacia al éxito.

Quizá suenen obvios esos conceptos. Sin embargo, más vale tenerlos presentes.

Quien se hace con la jefatura de un establecimiento, difícilmente recibirá ayuda acerca de como dirigir la orquesta.

Cuando se habla de tener un plan es mejor que sea uno detallado en vez de uno básico estilo: “abrir una cafetería, trabajar duro y ganar dinero”.

Hay que contemplar variables (vacas flacas, la posibilidad de una pandemia, la rotación de personal, por ejemplo) que en un momento dado llegan a poner a los negocios en terapia intensiva.

Sin una buena planificación es muy probable que un proyecto productivo cierre sus puertas en los 12 meses posteriores a su flamante inauguración.

Toda empresa nueva exige una curva de aprendizaje.

Una franquicia ofrece la opción de pisar sobre terreno un tanto más seguro porque al adquirir las señas de identidad de un negocio probado minimizas riesgos, empleas métodos y fórmulas ya trabajados, manuales operativos eficaces y, en muchos casos, gozas de respaldo.

Cuando el gusanito de emprender no deja dormir, hay que tomar cartas en el asunto y mantenerse atento a oportunidades en las que puedan exhibirse las cualidades y facultades que uno posee.

Una cafetería brinda a la mujer emprendedora la opción de construir independencia financiera y éxito comercial sobre una base sólida.

Desde luego, habrá que trabajar duro para conseguir la prosperidad financiera a la altura de las expectativas. En ese sentido, tendrá mucha influencia el modo en que se reinviertan las ganancias.

Porque empezar una cafetería no es una decisión que deba tomarse a la ligera, en Java Times Caffé estamos a tu disposición para ayudarte a dar pasos concretos. Si tienes comentarios, dudas o preguntas, haz contacto con Java Times Caffé.

Somos más que una cafetería, somos una cultura del café.

What's Your Reaction?

like
0
dislike
0
love
0
funny
0
angry
0
sad
0
wow
0