¿Por qué es buena idea invertir en una franquicia de cafetería?

Echar un vistazo a tu comunidad con ojos de emprendedor, especialmente si vives en una gran ciudad, cambia la percepción que tienes del paisaje.

¿Por qué es buena idea invertir en una franquicia de cafetería?

Apenas unos minutos de observación bastan para descubrir la presencia de todo tipo de negocios (incluso localidades pequeñas tienen mercados o corredores comerciales bien diversificados).

La explicación va más allá del interés económico de quienes buscan explotar una actividad productiva.

Mantener una población en funcionamiento requiere un flujo permanente de bienes y servicios.

A quienes los ofertan les va bien o mal dependiendo de factores como las leyes de la oferta y la demanda.

Si tienes claro que deseas sumarte al panorama de locales existente con un negocio propio, seguro te has preguntado qué giro es el más conveniente para ti.

Una opción destacada en el menú es hacerte con una franquicia de cafetería.

La bebida oscura te ofrece varias ventajas, como un mercado estable o rendimientos atractivos, y la posibilidad de alcanzar la anhelada autonomía financiera.

Cumplir el primer requisito, sentir pasión por el café, es indispensable.

Enseguida, para ahorrarte desde malas pasadas hasta fracasos, hay que conducirse con apego a indicadores claros.

Un primer paso en esa dirección es, de nueva cuenta, observar las calles, avenidas y bulevares de tu ciudad.

¿Qué tiendas especializadas, franquicias y establecimientos minoristas pueblan sus andadores? ¿Hay franquicias de cafetería? ¿Cuántas son?

Las respuestas a estas dos últimas preguntas son relevantes en extremo.

Sucede que mucha gente está empezando a comparar a ciertas marcas de bebida oscura con McDonald's.

De hecho, hay áreas del país donde una cafetería en particular compite, o supera, al gigante de las hamburguesas en cantidad de locales abiertos.

Si su comunidad no ha sido bendecida con la presencia de un local de venta de grano, una cafetería o una franquicia del ramo, haría bien en considerar con toda seriedad convertirse en franquiciado de una marca de café.

Empresarios del giro cafetero definen a su producto como oro líquido y aromático.

Una razón es que muchos consumidores están dispuestos a pagar por una taza de excelencia más de lo que pagan por un litro de gasolina.

Si no has reparado en esa gran verdad, cuando vayas a cargar el tanque toma nota de los precios que se manejan para el combustible regular o premium y haz la comparación.

Otro aspecto destacado es que el bebedor de café suele ser un consumidor tan fiel como constante.

Rara vez se limita a degustar un par de tazas al mes o  una dosis a la semana.

Por lo general acude a cafeteras que satisfacen su afición varias veces al día.

La fidelidad a la bebida oscura y aromática es impresionante.

 

Con eso en mente, podemos concluir que una franquicia bien llevada será visitada por clientes convencidos de las bondades de tu mezcla de forma regular.

Además, el mercado de amantes del café crece, a veces mucho a veces poco pero crece, gracias a una oferta muy completa que se ha visto reforzada a últimas fechas con la presencia de productos descafeinados.

Si construyes un concepto atractivo sobre la base de un grano de calidad, también atraerás a consumidores ocasionales que escucharán hablar de tu local y se verán tentados a visitarlo en busca de alguna de las seductoras fórmulas que manejas.

También habrá quien hará de visitar tu establecimiento el equivalente a brindarse un dulce obsequio o de premiarse con algo muy de su gusto por un trabajo bien hecho.

Otro punto a favor de convertirse en franquiciado del ramo es que muchos establecimientos van más allá de ser un lugar donde sirven la bebida oscura.

Unos nutren la carta con diversos sabores de té; otros montan panaderías; los hay que ofrecen platillos muy elaborados; hay quien opta por el ensayo y error para ir complementando la oferta de café y aumentar sus ingresos.

Cabe mencionar que en ocasiones, los términos y condiciones del franquiciador limitan aquello que puedes incorporar al establecimiento.

La solución ideal sería hacerse con una marca que deje margen para innovaciones.

En síntesis, invertir tu capital en hacerte con una franquicia de café es una buena idea porque:

 

  1. a) construyes tu propio negocio,
  2. b) proporcionas un servicio destacado a una comunidad,
  3. c) obtienes un retorno de la inversión más que decente (siempre y cuando lo trabajes y administres adecuadamente), y
  4. d) el mercado cafetero tiene un potencial de crecimiento fenomenal.

 

Otros indicadores que vale la pena revisar son el valor comercial de los franquiciadores de cafetería y el volumen de operaciones que manejan sus marcas de café.

Una vez que tengas a la vista todos los datos, seguro que tu interés en montar un negocio cafetero no hará sino aumentar y endulzarte la vida.

NOTA: La utilidad de las recomendaciones aquí vertidas está ampliamente demostrada. Emprendedores más allá del ramo cafetero las han aplicado con éxito.

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