Pretexto útil para beber un mocaccino

El gusto de beber una excelente dosis de cafeína no siempre está a nuestro alcance. Por ello, cuando se presenta una oportunidad, hay que aprovecharla. Si tenemos ubicado un lugar donde sirven una bebida a la altura de nuestras expectativas, cualquier pretexto es bueno para visitarlo y saciar la necesidad de endulzar el paladar.

Pretexto útil para beber un mocaccino

Cualquier pretexto es bueno para tomar una buena taza de café.

El otro día, por ejemplo, se fue la luz en mi casa.

Desconozco la causa de esa interrupción en el servicio.

Recuerdo que reporté el fallo de inmediato y analicé las opciones que tenía.

Podía permanecer en casa y esperar, dejando que el enojo por ver interrumpida mi rutina se acumulara.

También podía salir, caminar, despejarme un rato.

Opté por esta última.

Un paso a la vez me fuí dirigiendo hacia un rumbo que frecuento con devoción.

No tardé en identificar el sitio al que me dirigía.

Entré al Java Times Caffé y pedí un mocaccino.

Mientras esperaba por la dosis cafetera, miré a mi alrededor y en una mesa a la derecha ubiqué a un excompañero del trabajo que también es asiduo al JTC.

Nos saludamos, me acerqué. En apenas un par de minutos hablamos de fallas en los servicios básicos, de fútbol, de política.

Todo un recorrido.

Ya con mi pedido en la mano, me despedí de mi conocido.

Fui a una de las mesas en el exterior del local.

Conecté mi celular a la red del establecimiento, revisé mis correos, envié mensajes a un par de amigos.

El contacto del paladar con la intensidad del café, la frescura de la bebida, el dulce toque del chocolate, todo eso me hizo sentir mejor que bien.

Aquella hora que parecía destinada a pasar coraje por la falla en el suministro eléctrico se convirtió en una experiencia sumamente placentera.

Para ser honesto, haya o no haya cortes de luz en mi sector, visitar Java Times Caffé es un elemento inamovible de mi rutina.

Cualquier pretexto es bueno para entrar por esa puerta, detenerme frente al mostrador y pedir un javaccino, un oroccio, un coco mocha.

Cuando no tengo excusa para ello pues, siempre puedo decir que tengo antojo de un buen café y actuar en consecuencia.

Sin embargo, no está de más recibir un estímulo que amenace con estropear el día (el corte de la luz, una falla catastrófica en el suministro de agua, no tener café de grano en la alacena).

Así, recurrir a mi cafetería favorita, además de proporcionarme una bebida satisfactoria, sabe a bienestar.

Conoce más en:

https://javatimescaffe.com/blog/consejos-de-un-bebedor-de-cafeina

https://javatimescaffe.com/blog/cafe-con-oreo-doblete-de-sabor

https://javatimescaffe.com/blog/cold-brew-cafe-frio-de-origen

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